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LA PINTURA EN TENSIÓN

No parto de una certeza tranquila.
Pinto desde un lugar incómodo, en tensión. Entre lo que sé hacer y lo que ya no alcanza. Entre una práctica que insiste en la materia y un campo artístico que se desplaza hacia lo conceptual, lo inmediato, lo reproducible.
La pintura, en este contexto, no desaparece. Pero tampoco puede permanecer intacta.
Ese es el punto donde trabajo.
No me interesa defender la pintura como tradición ni justificarla como técnica. Me interesa ponerla en riesgo. Desplazarla. Llevarla hacia un territorio donde deje de ser solamente imagen y empiece a operar como otra cosa: como cuerpo, como filtro, como experiencia.
Ahí aparece una pregunta que no se resuelve rápido:
¿qué hace hoy la pintura que no pueda hacer otra cosa?
No busco responderla desde la representación. No pinto escenas, ni relatos, ni objetos reconocibles. Trabajo sobre estados: latencias, tensiones, transformaciones. Sobre aquello que no se fija del todo.
La pintura, entonces, deja de ser superficie para convertirse en un campo donde la luz actúa, donde el espacio se modifica, donde el espectador no solo mira, sino que atraviesa una situación.
Esa transformación no es formal. Es una decisión.
Porque en un mundo donde la imagen es inmediata y automática, insistir en la pintura es insistir en otra temporalidad. En el error. En la acumulación. En el gesto que no se puede repetir exactamente.
Y en ese gesto aparece algo político.
No desde el discurso explícito, ni desde la ilustración de un conflicto, sino desde la experiencia misma. Hacer visible lo que no se ve. Trabajar sobre lo que está en proceso de desaparición. Construir una percepción que no se agota en lo inmediato.
La pintura, en tensión, no compite con otros lenguajes. Convive con ellos, pero desde otro lugar. No desde la velocidad, sino desde la insistencia.
Ahí es donde elijo estar.
No en la comodidad de lo conocido, ni en la imitación de lo que hoy circula, sino en ese punto inestable donde la pintura todavía puede decir algo que no está completamente dicho.
Ese lugar no es seguro.
Pero es el único que me interesa.