La Frontera Indómita es una investigación pictórica en proceso que explora qué sucede cuando la pintura deja de comportarse como superficie cerrada y comienza a actuar como membrana, cuerpo y espacio.
La investigación articula obras materializadas y ensayos experimentales. Materia, transparencia, luz, superposición, tiempo y recorrido permiten explorar cómo la pintura adquiere profundidad, se transforma y establece nuevas relaciones con el espacio y con el cuerpo del espectador.
Las membranas constituyen actualmente su núcleo experimental. Distintos grados de transparencia, densidad, superposición y distancia entre superficies modifican la manera en que la luz atraviesa la materia pictórica. La membrana deja de ser solamente soporte para convertirse en un elemento activo que permite a la pintura adquirir reverso, profundidad y presencia espacial.
¿Hasta dónde puede expandirse la pintura sin dejar de ser pintura?